La Torá y los libros de los Profetas no nos presentan héroes perfectos. En la tradición judía, las historias bíblicas no están ahí para glorificar a los personajes, sino para enseñarnos sobre la condición humana, el liderazgo y nuestra relación con Dios . Uno de los ejemplos más profundos y, a la vez, más trágicos es el del rey Saúl (Shaúl) , el primer rey de Israel. Saúl no fue un villano. Fue un hombre elegido por Dios, con grandes virtudes, pero también con debilidades humanas. Su historia nos enseña que el poder sin obediencia, y la fe sin responsabilidad, pueden llevar a la caída , incluso a alguien que comenzó con humildad. ¿Por qué Israel pidió un rey? Antes de Saúl, el pueblo de Israel no tenía rey. Era gobernado por jueces (shofetim) y guiado espiritualmente por profetas como Samuel (Shmuel) . Dios era considerado el verdadero Rey de Israel. Sin embargo, el pueblo pidió un rey “como las otras naciones”. Desde la perspectiva judía, esto no fue necesariamente un pecado ...